
Es tarde muy tarde y yo me pegué el medio escape al paraíso, estoy anestesiada y así en este estado, logre recordar la contraseña de este lugar. Los vecinos tocan trombones, violines, contrabajos, acordeones y cantan en rondas, es lindo poder ver de tu ventana toda la vida del otro, claro que, dejando de lado el voyerismo. Yo estoy sentada en la perita verde, mientras todos al rededor están con sus propios verdes, si me concentro bien parece que allá abajo suena el milagrin, como el día en que sonaba Violeta con el Vicente Luna y es aaaaaawwwwww; me acaban de hacer cariño en el pelo, dar un beso en la frente y ahora todos bailan en el patio; me encantan, me siento tan bien y acompañada que sería triste pensar en dejarlos; se pusieron weones y ahora por el computin suena "ausencia" se creen natalija, marko, blacky o yugoslavos, pero no está bien, por esta noche no está bien. Mejor me voy a bailar con ellos, para contarles intrínseca e implícitamente lo bien que me hacen, lo mucho que me ayudaron al hacerme olvidar esos fantasmas de antaño, a quitarme enamoramientos weones que creí eternos, los iré a abrazar tan fuerte como pueda y claro, a ser feliz a su lado.
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