Es bonito tener tanta suerte
Y aprender por parte de los valdivianos que los pinos sirven para capear lluvias. Que un señor de negro me lleve a una plaza adoquinada y me caliente las manos. Que podamos llorar un viernes tarde bien tarde sentados en la cuneta. Que nos entendamos tanto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario