Las lluvias en la selva te hacen sentir como una rana. Comer mangos en la selva ayudan a convertirse en hormiga. La vida en la selva es para vivirla eternamente. Ya no me pesan las fechas, las montañas me ayudaron a entenderlo todo. Mi vuelta al mundo con un nuevo ciclo se recibe con las manos extendidas. Hola, sigo (para siempre) siendo la niña más niña -ahora de la selva-.
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