martes, 13 de septiembre de 2016

Corazónnoestansimplecuandopiensa

A veces, cuando uno se empeña mucho en vivir y no tiene muy claro hacia donde quiere ir, realmente los caminos se desdibujan y puede que todo se complique un poquito. Antes creía, que mi propósito en la vida aparecería cuando fuese más grande, y quizás hoy soy esa visión que antes tenía de lo grande, pero nada sucede. Quizás, por que las lanitas que se cruzan, que se tejen, que forman cosas bonitas jamás dejen de moverse aunque uno tenga 15, 25 o 35 años, y sólo se trate de clarificar lo que realmente se quiere-se siente- se espera de la existencia propia en este momento. Siempre es tiempo de reparar el corazón, siempre es tiempo de finalizar procesos, así como para que comiencen a florecer otros comienzos. Tengo 25 años, la piel más suave que antes, soy adicta a los kiwis y al maní con pasas que me trae mi mami (aunque mi dosha se desequilibre), cuando hay una canción que me gusta mucho, sigo escuchándola infinitas veces diarias. Sigo usando la estufa aunque afuera haga calor cada vez que mi ánimo está alicaído (y un güaterito en la noche).

No hay comentarios:

Publicar un comentario