A veces, cuando
uno se empeña mucho en vivir y no tiene muy claro hacia donde quiere ir,
realmente los caminos se desdibujan y puede que todo se complique un poquito.
Antes creía, que mi propósito en la vida aparecería cuando fuese más grande, y quizás
hoy soy esa visión que antes tenía de lo grande, pero nada sucede. Quizás, por
que las lanitas que se cruzan, que se tejen, que forman cosas bonitas jamás
dejen de moverse aunque uno tenga 15, 25 o 35 años, y sólo se trate de
clarificar lo que realmente se quiere-se siente- se espera de la existencia
propia en este momento. Siempre es tiempo de reparar el corazón, siempre es
tiempo de finalizar procesos, así como para que comiencen a florecer otros
comienzos. Tengo 25 años, la piel más suave que antes, soy adicta a los kiwis y
al maní con pasas que me trae mi mami (aunque mi dosha se desequilibre), cuando
hay una canción que me gusta mucho, sigo escuchándola infinitas veces diarias.
Sigo usando la estufa aunque afuera haga calor cada vez que mi ánimo está
alicaído (y un güaterito en la noche).martes, 13 de septiembre de 2016
Corazónnoestansimplecuandopiensa
A veces, cuando
uno se empeña mucho en vivir y no tiene muy claro hacia donde quiere ir,
realmente los caminos se desdibujan y puede que todo se complique un poquito.
Antes creía, que mi propósito en la vida aparecería cuando fuese más grande, y quizás
hoy soy esa visión que antes tenía de lo grande, pero nada sucede. Quizás, por
que las lanitas que se cruzan, que se tejen, que forman cosas bonitas jamás
dejen de moverse aunque uno tenga 15, 25 o 35 años, y sólo se trate de
clarificar lo que realmente se quiere-se siente- se espera de la existencia
propia en este momento. Siempre es tiempo de reparar el corazón, siempre es
tiempo de finalizar procesos, así como para que comiencen a florecer otros
comienzos. Tengo 25 años, la piel más suave que antes, soy adicta a los kiwis y
al maní con pasas que me trae mi mami (aunque mi dosha se desequilibre), cuando
hay una canción que me gusta mucho, sigo escuchándola infinitas veces diarias.
Sigo usando la estufa aunque afuera haga calor cada vez que mi ánimo está
alicaído (y un güaterito en la noche).
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario