Me saqué los lentes para los días, porque siento que necesito ver mejor. Me aburrí de los diagnósticos, de la ciencia y de la soberbia médica alopática. Desde aquí, en una noche veraniega fresquita, con un guatero de semillas en las rodillas, siento mucho. Creo que diagnosticar no es lo mio, constituirme en amistad con mi ser, instintivamente, si que si.