miércoles, 6 de abril de 2016

Cien luciérnagas, me muestran el camino

Es temprano, creo que ya no me puedo despertar después de las ocho, es como si sintiera que la vida me estuviese invitando a disfrutarla en cada momento, lo triste es que ando con sueño seguido jjjj Cuando andamos de viaje latitudinal, siempre nos levantamos con el sol, más aún cuando el astro amarillo es tan intenso, que vivir en la carpa luego de las seis de la mañana es tortuoso. Hoy está bonito, porque ayer llovió, los colores están más intensos, hay más pájaros y abejas en el ciruelo del patio y el olor a tierra-cemento mojado llega como brillos infinitos a mis pulmones. Entonces hoy, es bacán despertarse temprano así, chancar la malva, mirar a la Amanda y sentir que la mañana es infinita si no hay nada que estudiar. Es bonito despertar y amar infinitamente, sentirse amada en todas las direcciones. Sentir el calor de todas las aguas en las que me he sumergido, de todos esos seres nuevos a los que integre a mi vida nueva.


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